Hay días en que el fútbol deja de ser un simple juego para convertirse en justicia divina, en un abrazo eterno entre el pasado y el presente. Ayer 14 de junio del 2026, el césped del histórico Estadio Campeones del 36 fue testigo del capítulo más glorioso en la historia del Defensor Marcavelica.
En el año de sus Bodas de Oro, el club no solo celebró medio siglo de pasión, sino que rompió el maleficio y clasificó por primera vez en su historia a la Etapa Departamental de la Copa Perú.
Corría el minuto 75 y la tensión era más intensa para los hinchas del Defensor y del Grau de Santa Sofía. Fue entonces cuando apareció Sergio Ramos para sacar un zapatazo que sacudió el travesaño, dejando el balón vivo y flotando en el área chica. En ese instante eterno, el pequeño José Ramírez Reyes, con la rebeldía de sus tan solo 18 años, apareció como un fantasma para empujar la pelota al fondo de la red, desatando la locura.
El equipo de Santa Sofía, alentado por sus paisanos que también esperaban la final de los Diablos Rojos de la misma Villa, intentó buscar el empate, pero el destino ya estaba escrito para un equipo lleno de guerreros.
El triunfo por 1-0 ante un durísimo Grau de Santa Sofía no fue un partido más; fue la recompensa a décadas de lucha, de caídas y de ilusiones truncadas. El pitazo final desató las lágrimas de hinchas que abarrotaron las tribunas, consagrando un sueño que parecía esquivo por cincuenta años.
LA MANO DE PORKY.
Detrás de esta hazaña hay una mente maestra: el director técnico Luis Valladolid. Con un presupuesto austero pero un corazón gigante, Valladolid logró amalgamar un plantel de jóvenes hambrientos de gloria y guerreros incansables que corrieron cada balón como si fuera el último. Él les devolvió la fe y les enseñó que la historia no se hereda, se escribe.
Atrás quedaron los años de ver la fiesta desde lejos. Hoy, el Defensor Marcavelica ya no es el equipo que lo intenta; es el equipo que lo logra. Las calles del distrito se tiñeron de fiesta, los viejos fundadores como Gerardo Curay y Antolina Agurto lloraron de emoción abrazados a los más jóvenes como la familia Jiménez y Boris Ibaraki,
El camino en la Etapa Departamental será duro, pero este grupo ya demostró que no le teme a los gigantes. Medio siglo después, el Defensor Marcavelica está de pie, con la frente en alto y con un pueblo entero que se niega a despertar de este hermoso sueño.
CAMPEONES.
Carlos Sócola Salazar, Jeremy Alexis farias, Darwin Julio Nieves, Emerson Rojas, Marlon Saldarriaga Luna, Percy Reto Imán, Deyvis Quispe Sánchez, José Ramírez Reyes, Smith Sernaqué Ipanaqué, Alexis Romero Navarro y Sergio Ramos Ato.
Anderson Adrianzen, Jean Hernández Viera, Marlon Silva Calderón, Deyvi Morante Arica, Paulo Gonzales Serna, Smith Peña Armijos, Joao Saldivar Castillo, Erick Jaramillo y Ismael Castro Cespedes.