Aunque no anotó en la victoria del conjunto de San Miguel ante el Beraka F.C. de Sullana, el extremo izquierdo del cuadro que dirige Jhony Lau fue determinante y es uno de los altos valores del subcampeón de Ignacio Escudero.
Con su velocidad, desequilibrio y visión de juego, Roberto Silva no solo generó peligro en cada incursión por las bandas, sino que también fue el que construyó las jugadas que llevaron mayor peligro. Su capacidad para arrastrar marcas, habilitar a sus compañeros y generar espacios fue fundamental para desarticular el esquema defensivo del Beraka.
Gracias a Dios se nos están dando las cosas con el equipo del barrio. Todavía no se puede decir que la llave esta cerrada, pero ahora nos toca en casa y con nuestra gente seguir peleando por nuestro sueño”, sostuvo el ex jugador de Diablos Rojos.
Vale decir, que más del 80 de sus jugadores son nacidos en el distrito de Ignacio Escudero. Esta característica no solo genera un fuerte vínculo entre el equipo y su hinchada, sino que también resalta la apuesta por los jóvenes del distrito.


