De los cinco jugadores sullaneros en el plantel de Alianza Atlético de Sullana, el querecotillano Rosmel Carreño y Carlos Correa fueron los jugadores que más minutos tuvieron en el cuadro de Gustavo Roverano.
A sus 22 años, Carreño buscó la consagración en el cuadro churre, pero al frente tuvo Frank Aivar y Paolo Joya. Sin embargo, los momentos que fue requerido siempre destacó e incluso e iba aplaudido por la hinchada churres.
“Jugar por Alianza Atlético de Sullana fue un sueño que cumplí y siempre será algo especial. Soy de Querecotillo, pero siempre que jugué di lo mejor de mi por estos colores”, sostuvo Carreño.
Carreño se inició en la Copa Perú jugando con el Boys Fátima de Querecotillo y luego pasó a las filas del Sport Chorrillos, equipo con mayor historia y que siempre buscó los títulos en su liga.
Posteriormente, Ángel “Maradona” Barrios lo invitó a pasar unas pruebas en la reserva del Juan Aurich y gracias a su talento y ganas de superación se quedó por dos temporadas en el cuadro chiclayano.
“Con Sullana, desde que estaba en la profesional tenía conversaciones, pero no se concretaba hasta el año pasado. Ha sido un buen año y espero continuar en el club”, sostuvo Carreño a Sullana Deportes.
SULLANEROS
Carlos Correa y Cristhian Vargas fueron los otros sullaneros que también fueron tomados en cuenta por Roverano. Sin embargo, los juveniles Luigui Alburqueque y Ramiro Coronado, ambos con 18 años, no lograron debutar


